Violencia de género. Violencia obstétrica. Violencia simbólica.

Escrito por Irene Garcia el 25/11/2010

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violencia de género

Hoy es el Día Internacional contra la Violencia de Género. La violencia de género es aquella que se ejerce contra las mujeres precisamente por su condición de mujeres, aquella que se fundamenta en los dogmas del patriarcado, el judeocristianismo y el machismo. Diferente a la violencia en general, precisamente por eso, porque responde a causas históricas, a conceptos normalizados, que se dan por naturales por una simple cuestión de prejuicios.

“Los niños son más brutos, pero son más nobles”. Algún día hablaré de porqué creo que desde pequeños, niños y niñas no se comportan igual, no son iguales. La frase “los niños son más brutos” pueda quizás fundamentarse en la ciencia, sin embargo la coletilla “pero son más nobles” que viene a decir que las niñas son unas arpías, es un juicio moral que carece de toda base científica. La biología marca, pero no determina.

No tienes que imaginarlo. Vives en un mundo en el que el machismo impera. En occidente la violencia simbólica permite que la violencia física sea noticia. Pero la violencia simbólica, lo que asumes como cierto y no lo es, sigue ahí.

“Las niñas son más ñoñas” “Las niñas son más blandas”

Las mujeres hemos asumido que el embarazo es un asunto peligroso, que tiene que ser controlado estrictamente. Asumimos que deben decirnos qué comer y cuánto beber, cuándo andar y cuándo hacer reposo. Nos indican incluso cuándo podemos hacer el amor. Asumimos que cualquiera de nuestras conductas nos hará culpables de que algo “vaya mal”, que necesitamos supervisión para todo. Y que no podemos quejarnos. Incapaces de gestar.

Las mujeres hemos asumido que nuestros cuerpos, imperfectos, no pueden gestar y parir sin intervenciones sofisticadas, que no podemos traer a nuestros hijos al mundo sin ayuda de todo tipo de medicamentos, sin anestesias y sin cortes en el periné. Hemos asumido que tenemos que “ensayar” los pujos de parto y que en algún momento alguien tendrá que recordarnos que debemos empujar para que nuestros hijos nazcan. Asumimos que hay que parir tumbadas para facilitarle el proceso al médico, que hay que ponerse un enema para que el médico no se ensucie, que nuestras contracciones de parto son “ineficaces” y que necesitamos goteros que nos alimenten y ayuden a nuestros úteros a hacer su trabajo. Que las episiotomías evitan desgarros. Que si te duele “haberlo pensado cuando estabas debajo”. Que la cesárea programada o la inducción al parto en martes es “por tu bien”.
Incapaces de parir.

Asumimos las mujeres que tras el parto nuestros hijos necesitan recuperar el calor en una cuna térmica, que personal cualificado debe cuidarlos por nosotras, incapaces de prestarles la atención debida.

Asumimos que nuestros pechos no producen leche, que no funcionan como debieran funcionar, que nuestros hijos se alimentan mejor a base de leche de otra especie que alguien con más capacidad que nosotras fabrica para salvarles la vida. Incapaces de amamantar.

Compramos libros, leemos, escuchamos a los expertos y asumimos que no sabemos tampoco criar. Que somos tontas y que necesitamos todo tipo de consejos.

Y dejamos de escucharnos y dejamos de escuchar a nuestros hijos. Incapaces de criar. Incapaces de educar.

La violencia obstétrica, la infantilización, la tasa desorbitada de cesáreas innecesarias, las episiotomías gratuitas, los goteros de oxitocina, las cunas térmicas, los biberones “de apoyo”, son violencia de género. Si tu hijo nace de forma violenta ¿cómo crees que vivirá?

Porque así nacen nuestros hijos y así nace la violencia de género: cuando cedes el control de tu cuerpo y la vida de tu hijo a otro. Las mujeres en occidente somos incapaces de ser madres, de ser mujeres.

Imagina un mundo en el que la gente naciera inmersa en enormes cantidades de amor, sin miedo, dolor o sumisión. ¿Cómo sería un mundo así?

Foto | Valerie Everett

4 Comentarios

  1. Caro Escrito el 27/11/2010 a las 1:24 am | Link Permanente

    Hermoso, amiga. Muy hermoso… Tan diferente del que conocemos.

  2. Elena Escrito el 27/11/2010 a las 14:00 pm | Link Permanente

    Excelente post Irene.

  3. Ramón Soler Escrito el 27/11/2010 a las 23:41 pm | Link Permanente

    Estupenda reflexión, Irene.

    Desde hace un tiempo me pregunto cómo las mujeres han perdido ese maravilloso poder de engendrar, dar a luz y amamantar a sus hijos.
    imagino que es una mezcla de cultura, educación, poca confianza en las propias capacidades, no querer crecer ni asumir la responsabilidad total de las decisiones… y seguro que mil cosas más. No hay un motivo único.

    Un abrazo

  4. Lady Vaga Escrito el 18/08/2011 a las 22:11 pm | Link Permanente

    Ah, querida, nos cuentan muchas milongas que llegamos a interiorizar hasta el punto de que no sabemos de dónde han venido… Y las perpetuamos sin darnos cuenta :(

    Estupenda reflexión, as always.

    Besos pensativos,
    Lady Vaga.

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