Pintar un mar de ilusiones

pintar un mar

El entorno es importante y en un hospital mucho más. Tratar de hacer la estancia en hospitales de los más pequeños es uno de los proyectos más bonitos en los que participa Boiron. Y además es muy útil. Todos sabemos lo mucho que afecta un entorno feo a nuestro estado de ánimo y, los hospitales no es que sean especialmente agradables, sobre todo para los más pequeños.

El estado de ánimo influye mucho en la recuperación y por eso minimizar el estrés y la ansiedad de los más pequeños es muy importante a la hora de reducir las estancias hospitalarias de los niños. Y es que el miedo no ayuda en la mejora, por eso, cuanto menos miedo mejor.

El Área pediátrica del Hospital de Santa Lucía, en Cartagena, Murcia, acaba de estrenar una nueva decoración. Motivos marinos para quitar el miedo, reducir el estrés y que así los peques se vayan cuanto antes a casa. Así lo explicaron el director general del Planificación, Ordenación Sanitaria y Farmacéutica e Investigación de Murcia, José Antonio García, en la inauguración del proyecto ‘Pintar un mar de ilusiones’, que se ha desarrollado con la colaboración de la compañía farmacéutica Boiron y la Fundación CurArte.

¿Hay algo que relaje más que el mar? (Bueno, además de mamá y papá, claro). Minimizar las secuelas negativas es también uno de los objetivos de esta iniciativa. Y es que si el sitio es bonito y está lleno de peces, sirenas y cofres del tesoro, te lo pasas mejor y no te queda tan mal recuerdo.

Este hospital es uno de los pioneros en la “reinvención” de los entornos hospitalarios dedicados a los niños. Con proyectos en colaboración con Cruz Roja y acuerdos con la Consejería de Educación el Santa Lucía dispone de un aula para que los niños hospitalizados no sufran un desfase escolar durante el tiempo que permanezcan en el centro y actividades de animación, ocio y entretenimiento.

Boiron y la Fundación CurArte ya son expertos en este tipo de proyectos de humanización de hospitales infantiles. Milán y Bruselas o algunos hospitales de la comunidad de Madrid ya se han beneficiado de estos avances, que aunque a primera vista parezcan poco, en realidad marcan la diferencia. Y es que estar en un hospital es un rollo hasta para los adultos. Mejorar la experiencia, aunque no llegue a ser buena, y dejar un buen recuerdo puede ser clave en la recuperación de los niños.

Desde aquí nuestras felicitaciones por la iniciativa Pintar un mar de ilusiones. Y esperando que se extienda por todas partes.

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