Madres a la calle

Licia Ronzulli

Hoy traigo una de cal y una de arena.

Me considero feminista. Las mujeres aún tenemos mucho que luchar para conseguir equipararnos a los hombres en muchos aspectos. En cuestión de derechos estamos fatal, como colectivo a nivel mundial. Sin embargo el feminismo tradicional cada vez me resulta más ajeno, extraño, no va conmigo.

Ayer bastantes medios se hicieron eco de dos noticias.

La primera, la buena, es la de la eurodiputada Licia Ronzulli que va, fular mediante, con su retoño a votar al Europarlamento. Ole por ella. No sólo porque haya pretendido reclamar así derechos para todas las mujeres, también las madres, sino principalmente porque con su gesto ha demostrado dos cosas: que los fulares son elegantes y sobre todo, que un bebé puede ir a todas partes, muchísimos trabajos no son incompatibles con la maternidad y sólo es cuestión de cambiar de mentalidad.

No es una novedad, ya el año pasado otra eurodiputada acudió con su bebé al Europarlamento. Aunque entonces la noticia se trató de manera totalmente diferente, ya que, según los medios “no le quedó más remedio”. Una bonita forma de integrar la maternidad con la vida profesional, sí señor: sea usted madre o profesional a ratos, mientras pueda y una cosa no le impida la otra.

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La diferencia es que esta vez, Licia Ronzulli lo ha hecho porque ha querido. Si ya hubiera sacado la teta le hago la ola. Porque esto enlaza con la segunda noticia. La mala.

En EEUU, país de las libertades, 12000 mujeres son detenidas al año por el simple hecho de amamantar en público. Su delito, el escándalo público. En varios estados se promulgan leyes que permiten explícitamente a las mujeres alimentar a sus hijos en la calle o en restaurantes y bares, ante las agresiones y descalificaciones contínuas que muchas de ellas sufren por este simple hecho.

La liberación de la mujer es un espejismo. En occidente, nosotras, las pijas-burguesas, empezamos a acceder a cotas de poder que antes estaban reservadas sólo para los hombres, sí. Ahora podemos votar y tenemos derecho a abrir cuentas bancarias sin la aprobación de nuestros maridos, pero hay un pero, un PERO ENORME. Nosotras las mujeres podemos acceder al mundo de los hombres, pero para ello tenemos que olvidarnos de lo que somos. Sí, podemos ser femeninas, siempre que nuestra femineidad vaya enfocada a un único aspecto. Hoy, Dia Internacional contra la Explotación y Tráfico de Mujeres, las mujeres seguimos siendo objetos sexuales. Y no sólo en el Tercer Mundo. Ojo con sacarte una teta, si no es para salir en el Interview.

¿Qué tipo de feminismo es el que pretende que las mujeres nos convirtamos en hombres, olvidemos la maternidad, la lactancia y todo lo que nos hace diferentes? ¿Cómo pretendemos que los hombres se involucren en el cuidado de los hijos si nuestras reivindicaciones pasan porque las guarderías abran antes para que nos los cuiden otros? ¿No es una contradicción?

Hace mucho que dejé de ser feminista, de las de toda la vida. Desde que me convertí en madre, descubrí que el feminismo de la igualdad es excluyente. Excluye a las madres y también a sus hijos.

Sacar la maternidad a la calle y meterla en los Parlamentos es, hoy, una necesidad. El feminismo tiene que avanzar, hacia la integración.

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17 Comentarios

  1. Víctor J. 23 septiembre 2010

    ¿Qué tipo de feminismo es el que pretende que las mujeres nos convirtamos en hombres, olvidemos la maternidad, la lactancia y todo lo que nos hace diferentes? ¿Cómo pretendemos que los hombres se involucren en el cuidado de los hijos si nuestras reivindicaciones pasan porque las guarderías abran antes para que nos los cuiden otros? ¿No es una contradicción?
    … esto es como, si cuando se luchaba por equiparar los derechos de Negros y Blancos, se pretendiera que para ello, los negros palideciesen

  2. Author
    Irene Garcia 23 septiembre 2010

    Exactamente. Es que pretender obviar las diferencias biológicas entre hombres y mujeres y pretender que esas diferencias no te condicionen es en definitiva, misógino. Lo digo como lo siento, desde mi subjetividad como ex-feminista de la igualdad, el feminismo de la igualdad es el triunfo absoluto del machismo y la misoginia: si quieres encajar hazte una histerectomía. Eso sí, seguiríamos sin tener pene, ole por Freud xD

  3. Caro 23 septiembre 2010

    Muy bueno, Víctor :)

    Irene, no tengo nada más que decir. Ya lo has dicho tú todo, y muy bien dicho. Para redundar un poco más sobre el tema de la sexualización y cosificación de las mujeres, os remito al post de Louma de ayer, y no dejéis de ver el documental de Kilbourne si teneis tiempo: http://www.amormaternal.com/2010/09/reflexiones-sobre-la-imagen-femenina-en.html

  4. maria berrozpe 23 septiembre 2010

    BRAVOOOOO Irene, comparto cada una de tus palabras!!!!!!!!!! Ya es hora de rescatar la maternidad, secuestrada en la infravalorización y el desprecio, secuestrada puertas a dentro: donde la mujer se desespera en soledad cuidando de unos bebés carentes de estímulos y de vida. La maternidad es parte de la vida y como tal así se debe de llevar al bebé en estado de “exogestación”. Deberían declarar oficial este estado, ampliamente demostrado ya por la ciencia, como una continuación del embarazo.

  5. Jordi 23 septiembre 2010

    Irene, tienes toda la razón. ¿Para cuándo una sociedad hecha a medida de las madres y sus hijxs?

  6. Ana Isabel Chinchilla 23 septiembre 2010

    Excelente, lo comparto!! Gracias!

  7. Ileana 23 septiembre 2010

    Bueno, ya sabes lo que opino sobre el feminismo de la igualdad: que es CULMEN DEL PATRIARCADO.

    Hay un sociólogo, el sociólogo español más importante de todos los tiempos, Jesús Ibañez (cuya obra conocí hace muchos años, cuando estudiaba Periodismo, en Sociología de la Comunicación de Masas) que le llamó FEMINISMO CONVERSO.

    Un abrazo, amigas!!!

  8. Ileana 23 septiembre 2010

    Por cierto, que después de amar mucho a Jesús Ibañez con su sociología de la vida cotidiana, me encontré que Casilda lo cita, jejeje…

    El artículo, que tengo fotocopiado por algún lugar de mi regada biblioteca es este. Pongo una cita que usé en uno de mis posts.

    “Sólo los hombres son válidos: las mujeres, los homosexuales y los niños son inválidos o minusválidos (por eso son llamados con otro nombre). Son los restos de la división. Las mujeres son arrojadas al denominador: designadas como sexo sometido. Los homosexuales son expulsados de la realidad: son el resto no reconocido. Los niños son reducidos al limbo linfático -sin habla- en espera del cielo apofántico: sometidos a un compás de espera (que, para las niñas, será eterno).” [Ibañez, Jesús: "Masculino/femenino-producción/seducción" en Por una sociología de la vida cotidiana, Editorial Siglo XXI, 1994, pág. 65].

  9. Ileana 23 septiembre 2010

    Aquí está el enlace a un fragmento grande del texto de Ibañez, no os lo perdáis.

  10. Fran Loud 23 septiembre 2010

    Sí, señora. Muy bien dicho y, sobre todo, muy bien escrito.

  11. Vivian 23 septiembre 2010

    ¡Bravo, Irene! Totalmente de acuerdo :) Yo también dejé de ser feminista cuando me convertí en madre. Tienes toda la razón en que ese feminismo rancio a lo Beauvoir no es otra cosa que una expresión de la misoginia. Un abrazo y gracias por decirlo tan claro!

  12. Pilar 24 septiembre 2010

    Bravo Irene!
    Me ha encantado y estoy de acuerdo en todo…yo también soy ex-feminista. No soy un hombre con tetas, soy una mujer, soy diferente a un hombre y todos deberíamos poder vivir juntos (hombre y mujeres), así que como has dicho: Integración por favor!

  13. MMar 24 septiembre 2010

    Estoy totalmente de acuerdo con el artículo. El feminismo clásico-neoliberal-de la falsa igualdad hace décadas que nos vendió al Sistema en vez de reformarlo y transformar el mundo laboral, humanizarlo vamos.

    Pero tengo una confusión de TÉRMINOS. Hoy en mi blog me han dicho que confundo feminismo con HEMBRISMO. ¿Alguien sabe qué es eso? ¿Es otro ataque como lo de “madres naturistas” o “madres mamíferas” de la Edurne Uriarte?

    Yo lo que quiero ser es noruega, sin -ismos.

    Saludos

  14. Author
    Irene Garcia 27 septiembre 2010

    Hola Mar. Nos llaman hembristas cuando decidomos que sólo nosotras podemos parir y amamantar. Lo siguiente por supuesto es afirmar que el biberón es igualito a la teta xD
    El hembrismo es lo contrario que el machismo, o sea, pensar que las mujeres son seres superiores y que por tanto se dedican a oprimir a los hombres o al menos lo intentan.

    Besos

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