El club de las malas madres

maternidad3

“¿Me estás llamando mala madre porque mis hijos han nacido por cesárea?”

He obtenido esa respuesta en innumerables ocasiones, cada vez que en un foro o blog sobre maternidad comentaba que las cesáreas dificultan el vínculo madre-hijo que se establece durante el nacimiento porque las hormonas que median en este proceso (brutal y totalmente químico) no están presentes o su flujo se ha interrumpido en algún momento. Sería gracioso, si no fuera porque mis dos hijas han nacido por cesárea.

Mis dos hijas han nacido por cesárea y yo no me siento una mala madre. Al menos no por este motivo. Cuando hace tiempo, tras el parto de Ana, leía “La Revolución del nacimiento” de Isabel Fernández del Castillo, había momentos en los que no podía parar de llorar. Lloraba una pérdida, la de ese momento mágico en el que inundados ambos de las hormonas del parto, mamá y bebé se miran por primera vez y se enamoran para siempre. Ese momento en el que con el bebé enganchado a la teta, la oxitocina y las endorfinas por las nubes, la placenta, que os ha mantenido unidos en simbiosis durante casi nueve meses, se desprende y así comienza a liberarse la prolactina, que despierta de golpe todos los instintos de protección maternal. Y es que yo, por la prolactina, mato. Como todas las madres. O la gran mayoría.

¿Me estás llamando mala madre porque mis hijos han nacido por cesárea/no he dado teta/me puse epidural? Las hormonas del parto y la lactancia (oxitocina, prolactina, endorfinas), las que hacen que el vínculo entre madre e hijo se establezca, se asiente y se fortalezca, modificando redes neuronales que quedarán marcadas para el resto de la vida, no hace buenas madres. Su carencia tampoco las hace malas.

Perderse las hormonas del parto o de la lactancia sólo dificulta el proceso, lo vuelve más racional, le resta el componente biológico que permite a las hembras del resto de mamíferos comportarse como las mejores madres para sus hijos. Produce maternidades menos instintivas, pero no peores, sólo más difíciles, menos eficientes. Porque el instinto se equivoca menos veces que el pensamiento racional, si no está contaminado por connotaciones culturales.

¿Tu ginecólogo te dijo que el niño era muy grande y que había que hacer cesárea? ¿Que tenías las caderas muy estrechas? ¿Te tumbaron en la cama, amarrada a los monitores, sin poderte mover durante horas mientras te chutaban oxitocina sintética en vena? ¿Te dijeron que el parto no progresaba y que después te iba a doler mucho más? ¿Te hacían tactos constantes, te rompieron la bolsa de líquido amniótico, te pusieron un enema y te metió mano hasta el apuntador? ¿Con esos bonitos camisones hospitalarios con los que en cuanto que te levantas enseñas el trasero? ¿Te dolía tanto que pediste la epidural a gritos? ¿Te contaron que no tiene ningún efecto secundario, que es totalmente inocua? ¿Se llevaron a tu bebé nada más nacer a pesarlo, bañarlo, hacerle el test de Apgar? ¿Te dijeron que no te subía la leche, que las grietas son normales y que hay que aguantarse? ¿Que tu niño era flaco y que la lactancia se da “cada tres horas, diez minutos en cada pecho”? ¿Que todo el día en la teta es vicio? ¿Que el biberón es lo mismo y que además es más cómodo? ¿Que si duermes con él lo aplastas? ¿Que no lo cojas que se va a acostumbrar? ¿Se te acabó la baja maternal a las 16 semanas?

El club de las malas madres está lleno de mujeres que se sienten culpables por asuntos que escapaban totalmente a su control. Que se incomodan cada vez que leen un artículo científico sobre las ventajas de la lactancia materna, del parto natural o de que los niños se queden en casa al cuidado de la madre. Que además han de buscar su lugar en el mundo productivo de los hombres, sin pestañear siquiera cuando se dejan al bebé en casa de la abuela con 40 de fiebre, o en la guardería con un chute de paracetamol. Que van corriendo de acá para allá, intentando abarcarlo todo y condicionadas por una cultura que les impide acunar a sus hijos, dormirlos en sus regazos, compartir cama con ellos, acariciarlos y mimarlos, para que no se malcríen. Arrastrando muchas veces una educación autoritaria, que las castigaba física y psicológicamente. Que se sienten vigiladas y se increpan unas a otras porque sienten que se las está cuestionando. Por decisiones que no tomaron ellas.

Salir del club de las malas madres no es fácil. Requiere admitir que hay otras mujeres con más suerte, conductas o actitudes mejores que las tuyas. Requiere hacer autoanálisis, revisar creencias, modificar comportamientos aprendidos en la niñez, asumir limitaciones y conocerse a fondo, muy a fondo. Sentirse a ratos furiosa, idiota, atropellada, víctima, avergonzada, envidiosa, triste, engañada, mal. Y muchas veces ir contra-corriente.

El club de las malas madres nunca se abandona del todo. Su principal peculiaridad es que sus miembros piden respeto, muchas veces a gritos, otras veces en silencio. En el silencio del dolor infinito que te produce creer que no lo estás haciendo bien con tus hijos.

Su antagonista no es el club de las buenas madres, como se podría llegar a pensar, sino el club de las madres libres, porque las decisiones que se toman en libertad, jamás te hacen sentir culpable.

Sin embargo, no hay un club de las madres libres. Porque las madres libres no necesitan espejo en el que mirarse. Se asumen, se respetan a ellas mismas. Se perdonan, o al menos lo intentan.

Y si acaso, forman tribus.

Feliz Día de la Madre.

A todas vosotras.

Grandísimas. Madres.

Foto | Herkie

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34 Comentarios

  1. cristina 29 abril 2011

    Me ha encantado el articulo. Yo rompi aguas pero no me puse de parto, a las 24 h me pusieron el gotero y empece con la dilatacion, me pusieron epidurar pero solo me duro unas horas y ya estaba totalmente dilatada y no me ponian mas asi que me entere de todos los dolores. Tuve un parto mas omenos natural, cuando mi bebe habia sacado la cabeza y los hombros la matrona me dijo k terminase de sacarmelo yo fue precioso, lo cogi y li puse en mi pecho. No rompimos ese vinculo del k hablais. Mese mas tarde me rompi un dedo del pie y no podia levantar a cogerlo ni subir a acostarlo ni levantarme por la noche si lloraba, fueron un par de meses pero despues de eso creo el vinculo con el padre y ya no keria k yo lo acostase ni me levantase a consolarli, llamaba a su padre, me costo mucho tiempo volver a crear ese vibculo. Asi k creo k no se trata de hormonas

  2. Levemar 29 abril 2011

    Me ha encantado!!

    Feliz día de la madre a ti también

  3. Lala 29 abril 2011

    Un saludo a todas. Hoy mismo tomé la decisión de meter un biberón en casa, de usar un poco de leche artificial….Me siento triste y culpable, después de leer millones de libros de lactancia natural, de ser lactivista, defensora de la teta donde haga falta. Pero la realidad me muestra q mi bebé está demasiado delgado para los días q tiene pq no succiona lo suficiente para estimular mus pechos, se cansa y se duerme.Miro de reojo el biberón con recelo y rabia, pero no desisto en mi empeño de lograr q mis pechos produzcan todo lo q mi bebé precisa, así q contra viento y marea aquí estoy, ante comentarios de tus tetas no alimentan o la leche no sirve….Me estimulo cada día y lo pono a la teta, le doy con un tubito pegado a mi pezón pq sé q este camino lo tenemos ganado…abrazos a todas las luchadoras q no se cansan de levantarse cada día de una nueva pelea.

  4. aleida 30 abril 2011

    mi hija nacio por cesarea, tenia una malformacion en el diafragma por la cual no podia ser parto natural ya que habia que evitar el llanto e intubar nada mas nacer, no me siento mala madre, no siento que se perdiera ningun vinculo y eso q estuvo en el hospital 25 dias, de los cuales 15 estuvo en coma inducido, desde el minuto que me miro hasta hoy siento que el vinculo sigue ahi, mi otro hijo nacio por parto natural y para mi el vinculo es igual…

  5. Delia 30 abril 2011

    Irene, te felicito por tu estupendo artículo. Precisamente me lo ha enviado una compañera de mi tribu ;)

    Laia, comprendo cómo te sientes pero estás haciendo lo correcto: estás luchando por tu lactancia. Ni el biberón ni la leche artificial son el enemigo, ni signos de la “derrota”. Son tus herramientas para conseguir que tú y tu bebé consigais una lactancia materna exitosa. Si sabes que tu bebé se está alimentando, eso te da fuerzas para seguir con las extracciones, estimulación, etc.

    Acércate a un grupo de apoyo, o en su defecto, rodeáte de mujeres que den la teta. Te transmitirán energía positiva y sabrán comprenderte. Una mujer es más poderosa rodeada de otras mujeres :)

    ¡Besos a todas madres poderosas!

  6. Elsa HeRa 30 abril 2011

    Hola Irene,

    Gracias!!!

    Feliz Día para ti y que Dios guarde ese don que tienes para compartir el conocimiento.

  7. Pilar 30 abril 2011

    Gracias Irene por las felicitaciones y por este magnífico artículo.
    Es difícil salir del club de las malas madres, incluso cuando sientes que has salido, en ocasiones vuelves a entrar…y a veces es tan cansado…
    Pero si, definitivamente prefiero estar en el club de las madres libres y que salga el sol por donde quiera!!!
    Besos guapa y feliz día de la madre!!!
    Pilar

  8. lala 1 mayo 2011

    gracias delia

  9. tatty 1 mayo 2011

    Hola gracias por compartirlo!!!
    Feliz dia de la madre!!!
    y si ahora estoy en la etapa de asumir limitaciones!!! y me siento plena de poder vivir todas estas experiencias!
    abrazos!!! y lo compartire en el FB!

  10. soc mare 1 mayo 2011

    Me nace una gran sonrisa ahora al final del artículo, pero también me ha emocionado y me ha hecho llorar. Me ha hecho pensar en una amiga a la que he visitado hoy, embarazada de su segundo hijo, el primero nació por cesárea y en este segundo está rendida a una segunda, porque todavía no ha despertado… le voy a enviar tu artículo. No hay malas madres, por supuesto que no, pero para ser libre hay que tener información…. Gracias por este presioso y gran artículo.
    Un abrazo!!

  11. Liliana 1 mayo 2011

    Me ha hecho llorar, madres libres!!! que bien, aquellas que aceptan que ha sido dificil pero dan la pelea desde dentro y con con quienes estan fuera! Precioso. Abrazos desde Colombia.

  12. Liliana 1 mayo 2011

    Me ha hecho llorar, madres libres, que bien, aquellas que aceptan que ha sido dificil pero dan la pelea desde dentro y NO con quienes estan fuera! Precioso. Abrazos desde Colombia .

  13. Cereza 2 mayo 2011

    Realmente, que pedazo de equivocacion lo tuyo.

    Pari sin anestesia, las 2 veces y en ambas, multitud de problemas para establecer la lactancia, tuve q recibir demasiada ayuda, nada salió x instinto

    Creo q es muy restringida tu manera de pensar

  14. Mavi 2 mayo 2011

    ¡Gracias por compartir! Es taaaan reconfortante escuchar las voces valientes de las mujeres que se atreven a ir por su camino y asumir sus decisiones sin rendir cuentas a gurús ni tendencias que acotan nuestras libertades y nuestro instinto…
    Chicas, vamos a lamernos las heridas y a disfrutarlo ¡Ya somos tribu!

  15. Monverd 2 mayo 2011

    Me ha gustado mucho tu artículo pero no entiendo que al final digas que tienes que perdonarte… de qué eres culpable? no seas tan dura contigo misma :) no hay madres de primera y madres de segunda y si alguien te dice que sí, puede ser que sea una buena madre pero también una persona llena de soberbia, no?
    Un beso enorme de una buena madre que también tuvo a sus hijos por cesárea!!

  16. Author
    Irene Garcia 2 mayo 2011

    Hola a todas. Me alegro de que os haya gustado.

    Monverd, muchas gracias. Yo hace mucho que no me siento culpable, pero sí que me sentí así. Salir del sentimiento de culpa es bastante difícil. Yo fui responsable de haber elegido el ginecólogo que trajo al mundo a mi hija mayor, por ejemplo, pero no soy culpable de que él fuera un sinvergüenza. Soy responsable de haber tenido mucho miedo, pero no soy culpable de la oxitocina sintética. Y así hasta el infinito…Asumir las propias responsabilidades te permite mirar hacia delante y no volver a repetir los mismos errores, pero para eso hay que hacer evolucionar el sentimiento de culpa. La culpa paraliza y victimiza y finalmente te vuelve paranoica y entonces asumes que todo el mundo te está juzgando, cuando en realidad quién te está juzgando eres tú misma. Yo hace tiempo que hice ese camino. :)

    Cereza. Lamento mucho que tuvieras problemas con la lactancia. La lactancia es instintiva para el bebé si inmediatamente después de nacer se le deja colocado sobre el vientre de la madre, sin camplar el cordón y se permite que el bebé se arrastre y sea él mismo el que encuentre el pezón. ¿Fue así en tu caso? Este proceso es más sencillo si se hace inmediatamente tras el parto, aunque a veces puede suceder después (con mucha paciencia y menos probabilidades de éxito) ¿Equivocación? Pues bueno, salir en el intervalo menos probable de una estadística no hace que la estadística esté equivocada, sólo es cuestión de suerte, buena o mala.

    Lala, como te dice Delia, necesitas un grupo de apoyo, no sólo para que te echen una mano con las técncias, te quiten miedos y tal, sino también para que te hagan compañía. Y si no se puede, pues no se puede. Lala, hay circunstancias que escapan a nuestro control. No podemos hacer nada más que asumirlas. Besos y suerte.

    Muchas veces nos olvidamos de que para nosotras tal vez el instinto no juegue un papel tan significativo, lo tenemos tan enterrado que ya ni sabemos reconocerlo. Pero para el bebé sólo hay instinto.

    Saludos a todas.

  17. Ileana 11 mayo 2011

    Mi madre!!! Y donde estaba yo que me había perdido este artículo??? Hay artículos tuyos que los quería escribir yo!!! jajaja….

    Por eso me lo llevo para Tenemos Tetas!!!

    Gracias!!!

  18. josefina meli 12 mayo 2011

    excelente el articulo…la verdad me siento mucho mejor, mas tranquila, mi hija nacio de cesaria y es mas que seguro que mi segunda hija tambien nazca por cesaria, estoy de seis meses de embarazo. un abrazo josefina

  19. Author
    Irene Garcia 12 mayo 2011

    Gracias Ile. Te iba a dejar un comentario en tu blog, pero blogger no me deja :S. Yo querría escribir todos como todos los tuyos :****

  20. Carol 12 mayo 2011

    Me ha encantado.
    Yo todavía me siento mal por no haber aguantado sin ponerme la epidural, me excuso a mi misma diciéndome que fue un parto muy largo. Puedo constatar que a pesar de alegrarme cuando vi su carita, me faltó algo.

  21. Elena 12 mayo 2011

    Hola
    Irene, ¿me prodrías dar las referencias científicas a las que aludes sobre todo eso de las redes neuronales y demás?
    No soy ginecóloga, pero realmente los compadezco. Aquí si el niño saca malas notas o sale un poco torcido la culpa es de que la cesarea no se hizo a tiempo y se ha quedado trastornado, pero ay amiga, si se hizo la cesarea el ginecólogo es un sinvergüenza porque rompió no sé qué vínculo.
    No sabéis la pena que me dan muchas mujeres que vienen a parir al hospital en el que trabajo. Lo condicionadas que se sienten muchas de ellas, por todos los nuevos mitos que rodean un acto natural. Parece que estamos descubriendo la penicilina y que hay que administrarsela a todas, aunque sean alérgicas.

    Carol, el parto fue largo porque tocaba así, recuerda que nuestras abuelas podían pasarse días de parto.
    Soy anestesista y no hay ninguna evidencia científica de que la epidural prolongue el trabajo de parto o aumente la instrumentación durante el mismo. Sin embargo hay evidencia abundante de que produce una dilatación de las arterias y las venas, mejorando el flujo útero placentario y el aporte de oxígeno al feto durante ese momento de estés que supone atravesar el canal de parto. Aquí todas pensamos en nuestros vínculos, en nuestra prolactina y en nuestros sentimientos, pero nadie piensa en la burrada fisiológica que le toca atravesar al feto durante ese momento tan entrañable?. No te creas lo que te cuente cualquiera. Seguro que no ha leído un artículo de epidurales en su vida.
    Yo tengo hijos, por parto vaginal y con lactancia materna hasta que el “vínculo” se transformó en cadena. Y lo que tengo bastante claro es que madres libres no va haber nunca con semejante falta de información rigurosa.

  22. Irene 12 mayo 2011

    Hola Elena. ¿Seguro, seguro que no hay ninguna evidencia científica de que la epidural aumente el riesgo de parto instrumental?
    Mañana si puedo te contesto con más calma, que ahora estoy encadenada a las cenas. Mis hijas, que tienen ese vicio :)
    Saludos

  23. Irene 12 mayo 2011

    Aps. Se me olvidó pegar esto
    http://www.elsevier.es/en/node/2081263

  24. Elena 12 mayo 2011

    Perdonad, Irene y demás participantes
    Donde pone parto instrumental debería poner cesáreas, que es de lo que trata el artículo que encabeza la discusión. Efectivamente la epidural se relaciona con una mayor instrumentación, pero en absoluto con la prolongación del trabajo de parto en términos absolutos.
    El aumento de las cesáreas se relaciona con otros factores. Uno de ellos el miedo a las denuncias.
    Hay muchas “leyendas urbanas”, expresión que odio pero que ilustra bien la situación, en torno a la analgesia obstétrica.
    Estoy harta de escuchar falsedades de gente que no tiene ni idea y a la que se escucha como hace siglos al papa.
    Yo ya he dado de cenar a mis hijos, lo que no supone ninguna cadena para mí.

  25. Irene 12 mayo 2011

    Hola otra vez. Yo ya las he acostado (WIN xD).
    Sorprendentemente para mí, porque desconocía esa información, el artículo que he pegado asocia el uso de anestesia epidural con un incremento de cesáreas. En un hospital que además se caracteriza por no hacer más cesáreas que las necesarias. El Hospital de Huércal-Overa en Almería fue el primero en adecuar la atención al parto a las recomendaciones de la Declaración de Fortaleza de la OMS. Para no dejar resquicios su tasa de morbi-mortalidad materno infantil ha mejorado desde que se usa un protocolo expectante de atención al parto.
    Está muy claro que las cesáreas se deben a las denuncias, lo dice hasta Bajo Arenas (que también reconoce que a pesar del impresionante aumento en la tasa de cesáreas el número de niños con daño cerebral no ha disminuído proporcionalmente).
    Tu analogía con la penicilina es muy buena. Cuando a las mujeres se les ofrecen métodos alternativos para lidiar con el dolor en el parto, las peticiones de epidural disminuyen (como sabían muy bien en el Hospital de Úbeda, otro pionero). La anestesia es un medicamento y como todos los fármacos tiene riesgos.
    De todas formas el post lo que dice es que si alguien necesitó epidural no debe sufrir por ello. Los medicamentos y las intervenciones médicas están para usarse, la queja es que esto se haga indiscriminadamente y son dar ninguna otra opción, en contra de la evidencia científica.
    Lamento que tu lactancia acabara convirtiendo el vínculo en una cadena. Para mí ha sido totalmente al contrario, liberador. No por eso me considero mejor madre, sólo más afortunada.
    Saludos otra vez

  26. Elena 12 mayo 2011

    Irene
    Yo también repeto la decisión de las mujeres. Lo que me molesta son las falsedades que no permiten elegir con libertad. ¿Por qué realmente crees tú que eligen siempre, o que se ejercen influencias interesadas desde algunas salas de dilatación?

    Los anestésicos locales y el fentanilo que se utiliza en las epidurales no tienen efectos secundarios significativos, a menos que se inyecten en una vena del plexo epidural, lo que procuramos no hacer mediante comprobaciones con anestésicos con dosis bajas de adrenalina.
    Hay casos en los que la epidural de parto no es que deba de estar disponible, es que es muy deseable, como en la preeclampsia.
    Lo único que quiero es defender la verdad y luego que cada una haga lo que quiera. Como si pone de moda parir haciendo el pino.
    Te agradezco tu conmiseración, pero francamente, no tengo ningún trauma por la maternidad que he vivido, estoy muy contenta por la experiencia y quiero muchísimo a mis hijos. Cuando algo que se puede cambiar se hace inasumible no hay porque insistir en ello. Bastantes problemas nos trae sola la vida como para buscar otros de motu propio.
    Y que conste que comprendo perfectamente a las que, como tú, viven la lactancia como un verdadero placer. Lo único que te pido es que no sientas pena de mí, simplemente, es un esfuerzo por tu parte que no necesito.

  27. Irene 12 mayo 2011

    A ver, si la epidural incrementa el riesgo de cesárea me parece un “efecto secundario” bastante reseñable. Como para que viniera en el consentimiento informado, por ejemplo. ¿Viene? En el mío no venía.
    ¿Pena? Dios me libre ¿para qué iba yo a sentir pena de ti si no te conozco? Lamento que hayas tenido esa sensación. No es culpa mía.
    Saludos y gracias por tu aportación. Ha sido muy interesante y encima me ha dado tema para otro post :)
    Reitero que lamento haberte hecho sentir “compadecida”

  28. soc mare 12 mayo 2011

    Hola a todas!
    Muy interesante todo.
    Estoy segurísima de que hay muchísimas evidencias científicas, mucha documentación, muchos libros al respecto de la epidural y de que para el parto, también de que la oxitocina sintética anula la fabricación de la oxitocina natural y en consecuencia las contracciones son mucho más dolorosas y seguidas, sin poder ponerse en juego otras hormonas de la familia de las que ayudan a que todo sea más llevadero.
    Que la separación de la madre y el bebé influye en el bebé está documentado, que un parto instrumentalizado y violento influye en el bebé y en ese bebé cuando es adulto también está documentado.
    Recomiendo a quien le plazca, tenga tiempo y más ganas de discutir la bibliografia entera de Michel Odent, o entrar en la base de datos de su instituto.
    Tener un parto respetado no es lujo, ni una moda, es un derecho. Una cesárea necesarea está muy bien, es genial y salva vidas, pero no todas lo son.
    Es una pena que la crianza se convierta en cadena para una madre, porque seguro que ese niño tampoco lo lleva bien, y él no pidio venir….
    De todos modos este maravilloso post, no habla de todo esto, ni destila la amargura de algunos de los comentarios que he leído por aqui.. este post, habla de perdonar y perdonarse, de amar, de enterrar el hacha de guerra para reconciliarse con una misma y renacer en el mundo maravilloso de la maternidad deseada, aceptada, vivida.
    Gracias por escribirlo!!

  29. Nancy Baron 3 noviembre 2011

    Hola, hermosísimo post, mi hija nació por cesarea, pero aún añoro un parto natural, sin embargo, llevamos dos años de lactancia, colechamos, y nos la hemos ingeniado para compartir la mayor parte del tiempo a pesar del trabajo. creo que hay un apego aceptable a pesar del mundo que nos rodea… un abrazoooooo

  30. victoria 1 septiembre 2012

    Hola Irene, hace poco que descubrí el blog y aunque hace ya tiempo que publicaste este articulo no he podido evitar contestar. Decirte que además de útil ha sido precioso, pero también algo triste para algunas que nos hayamos visto reflejadas en mayor o menor medida. Se me han saltado hasta las lágrimas.Hasta que he tenido a mí niña he estado muy desinformada en este aspecto; Te diré que Lo mío fue parto vaginal, y sí, inducción, con oxitocina y también me rompieron la bolsa y sí, epidural y…todo Lo que cuentas acerca del parto, pero en cuanto me dieron a mi niña, me la metí en la cama junto a mí y no hice caso de todo eso que cuentas, que también me Lo dijeron, desde entonces seguí mi instinto y me dediqué a informarme por mi misma en sitios como este. Estoy contenta de haberlo hecho, gracias a eso,entre otras cosas le he dado el pecho a mi niña desde que nació en marzo (y sigo…)duermo con ella sin sentirme culpable y la estoy criando como quiero, muy pegadita a mí. Gracias a blogs como este y a gente como tú muchas podemos decidir que hacer y como criar a nuestros bebes.

  31. polis 25 enero 2013

    genial el artículo
    tengo dos hijos y haberlos tenido por parto natural no me convirtieron en madre buena…nisiquiera en madre..tampoco darles la teta…lo que me convierte enmadre es encontrarme en sus ojos…quererlos aunque hagan berrinches…estar noches y noches sin dormir teniendolos a upa hasta que el dolor y el cansancio ya no duelen…me convierto en madre cada vez que llorar y buscan mi consuelo…cada vez que me mirar y sonrien….eso es ser madre…no solo parir y dar la teta…porque si hubiera adoptado qué…
    viendolo como yo lo veo tambien seria la madre que soy y que me hago con el tiempo…ni buena ni mala solomadre

  32. susana 25 enero 2013

    el vinculo que hay en ese momento es increible… pero no dura toda la vida, a ese vinculo se lo alimenta cada dia de tu vida mientras crias a tu hijo, cuando mi hijo mayor nacio por parto natural fue indescriptible verlo apenas nacio fue ahi recien cuando me senti madre, pero mi segunda hija nacio prematuro estuvo 23 dias en la ucin, la mayoria de esos dias sin poder tocarla, pero la primera vez que la saque de la incubadora la tuve en mis brazos y nos miramos a los ojos ufff era el mismo sentimineto de cuando tuve a mi hijo tra el parto normal, el vinculo se creo mas tarde que con su hermano pero era el mismo

  33. Mama De Verdad 13 agosto 2014

    Estoy muy emocionada por todo el apoyo que me estáis dando.
    Muchas gracias de corazón

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