¿Conciliación?

soraya

De nuevo confundiendo las churras con las merinas. La baja maternal para las mujeres fue un logro feminista que aún no está al alcance de todas. 16 cortas semanas que obligan a dejar al bebé a cargo de terceros cuando aún no tiene ni cuatro meses provocan que la mayor parte (la mayor parte) de las madres recientes afronten su vuelta al trabajo con un gran carga de estrés, culpabilidad y pena. Y eso si no han sufrido presiones de todo tipo para renunciar antes, en favor del padre o de nadie, a este permiso que, no sólo es necesario para el bebé.

En España la baja maternal es obligatoria durante las seis primeras semanas. Este tiempo es el estándar para que el organismo de la mujer se recupere, más o menos, de la carga fisiológica extra del embarazo y del esfuerzo del parto – y muchas veces, tal y como están las cosas de las secuelas. Las primeras seis semanas son también fundamentales para el establecimiento de la lactancia, que, recuerdo, es un derecho sexual de las mujeres – y recuerdo también que como todos los derechos puede elegirse no ejercerlo, para eso son.

Y entonces llega una moderna y vuelve al tajo a los cinco días de parir. Dejando a un lado que cada una es libre de comportarse como le plazca y libre de cargar o disfrutar después de las consecuencias de sus decisiones y que también Soraya tiene derecho a elegir vivir su vida como le parezca mejor, lo que me preocupa no es ella, ni su niño, que seguramente estará muy bien atendido, sino el mensaje.

Porque esta sociedad nos dice que para ser una mujer de éxito tienes que renunciar a tu maternidad, ser agresiva y competitiva, individualista y fría, racional hasta el punto de volver a trabajar cinco días después de parir y no permitirte el lujo de prestar atención a tu cuerpo (que, ¡oh, cielos! incluye también a tu cerebro) ni por supuesto a ninguna de tus facetas femeninas, incluyendo las fisiológicas, que todas sabemos que cinco días después de parir está una con un cuerpo de jota que es de todo menos cómodo. Y eso si no se te salta algún punto.

Y esto no es ni conciliador, ni feminista, ni moderno. De verdad. En una sociedad alterista, donde lo único con valor es el hombre blanco, joven, guapo y con dinero, el mensaje de Soraya no viene más que a abundar en la polarización. Y noostras nunca, jamás seremos hombres, por mucho que queramos igualarnos a ellos, nunca lo conseguiremos, porque es imposible y porque además ellos jamás nos verán como tales. Este no es el camino.

El feminismo real, no excluyente, valora al «otro». A las mujeres maduras que cuidan de sus casas, a la abuela que ya sólo puede contar cuentos, a la niña cursi que se viste de rosa, a la que tiene seis hijos, a la que da teta «a la antigua», a la que aparcó su carrera…

Para empezar a conciliar lo primero que tenemos que hacer es integrar. E integrar no consiste en eliminar las diferencias, sino en aceptarlas.

0
5

5 Comentarios

  1. Daniela 24 noviembre 2011

    Y yo que pensaba que en chile las cosas eran malas, pero ahora, desde octubre una nueva ley que protege la maternidad de las trabajadoras, nos permite estar de baja 6 semanas antes del parto(fecha Probable), y 24 semanas luego del nacimiento del Bebé (5 meses y medio) y es OBLIGATORIO, ninguna de nosotras puede renunciar a la baja maternal… Lo que se puede hacer es cambiar la modalidad de las ultimas 12 semanas a trabajo parcial o media jornada…

  2. Mercedes 24 noviembre 2011

    ESTAS FEMINISTRAS SON MÁS MACHISTAS QUE SUS JEFES…

  3. Martingala 24 noviembre 2011

    Irene, felicidades por tu artículo. Coincido totalmente contigo y has dado en el clavo, estamos como dices en una sociedad alterista y actitudes como la de Soraya lo único que hacen es perjudicar a las mujeres, porque por muy mujer de éxito que ella crea ser los que más ganan con actitudes como esta son los hombres, que consiguen que además de criar a sus hijos y asumir la mayor parte de las cargas domésticas, también les hagamos el trabajo fuera de casa.

  4. mamita 24 noviembre 2011

    Bueno tambien depende de la situacion y yo no es que me considere una mujer de exito…pero tuve que volver al trabajo dos semanas despues de parir porque si no despues me quedaba sin el.., claro que quien gana ahi mas de seguro son mis jefes que no tuvieron que contratar a nadie para sustituirme, pero yo por mi situacion pues necesitaba trabajar ya.

  5. Estefanía Serrano 27 noviembre 2011

    A mí me ha costado ver qué sentimientos son los que realmente me enfurecían de este hecho.

    Reconozco completamente el derecho de Soraya a hacer lo que le venga en gana. Me parece estupendo que decida por sí misma y asuma sus riesgos.

    Lo que a mí, me parece peor es la actitud de su jefe. Debería ser él el que fuera consciente de la barbaridad que está haciendo Soraya.

    Entiendo que su trabajo, el de Soraya, es un lo tomas o lo dejas y no podría tener la misma oportunidad dentro de un año ni de dos. Es una oportunidad laboral que, posiblemente, nunca vuelva a pasar por su vida.

    Por eso creo que Mariano Rajoy debería ser quien buscase un mínimo de descanso para Soraya. Quien hubiera facilitado al menos una semana o dos de descanso completo para ella. Quien hubiera intercedido con Zapatero para que los intercambios de información tuvieran lugar en algún lugar accesible a su casa.

    Que fuera él quien saliera diciendo que sabe el tremendo sacrificio personal y físico que hace y que no es recomendable. QUe procurará que el impacto sea el mínimo posible. Y que, debería, al menos, descansar las 6 semanas obligatorias.

    Una deferencia tan sutil como que en el balcón de Génova, ella estuviera sentada, al menos, en un taburete.

    En fin, sencillos gestos que hagan ver que todo el entorno es consciente del momento que Soraya está vivendo.

    gracias por tu post, Irene!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*